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La Coctelera

Educación y medios

Los medios masivos de comunicación en nuestra sociedad de hoy muestran una creciente influencia como formadores culturales, ya que determinan en gran medida nuestras ideas, hábitos y costumbres.
En la actualidad es posible obtener grandes cantidades de información (datos) y noticias (hechos) con rapidez sin importar si surgen del pasado o del presente.
De esta manera nuestra sociedad se va configurando en un "Entorno Informático". Todas estas transformaciones dentro del desarrollo tecnocientífico han modificado la estructura y la dinámica en los ámbitos del quehacer humano.

La educación en las últimas décadas pareciera uno de los renglones en donde se observa un desfase significativo, pues se sigue haciendo del acto educativo una mera transmisión del conocimiento, aún cuando las orientaciones teóricas contemporáneas en el terreno de la pedagogía invitan al docente a optar por otra manera de concebir el proceso de enseñanza aprendizaje.
Es así, que la sociedad en su conjunto evoluciona hacia otras formas de aprender y la educación se colapsa, perdiendo el potencial que por mucho tiempo le fue reconocido por la sociedad.
Se ha estigmatizado a los medios de comunicación desde su surgimiento, colocándolos desde una posición marginal hasta aquella de complementariedad y de un control absoluto de sus contenidos por intereses particulares hasta la actual laxitud, negando o desconociendo las ventajas técnicas y pedagógicas de las nuevas tecnologías.
A lo anterior habría que agregar que no se trata de una crisis que como tal se produce a partir de la revolución industrial, si bien es cierto que este desarrollo precipita el volver la mirada hacia el sistema educativo, la realidad es que la misma evolución de la actividad humana ha venido empujando hacia formas innovadoras en la educación y el uso de los medios de comunicación.
Ahora bien, si se analiza el problema desde la perspectiva social, una de las situaciones que han participado en la crisis educativa institucionalizada, es el eclipse de la familia como elemento básico en la socialización primaria de los individuos. Durante siglos la familia jugó un papel protagónico como espacio de socialización y formación de valores. Con el surgimiento de la revolución industrial en el siglo pasado, y de la cada vez mayor participación de la mujer en el mercado laboral, el núcleo familiar se ha ido ensanchando, provocando que el niño tenga cada día menos oportunidades de contactar con los miembros de su familia.

Es por ello, que entre las nuevas demandas que se exige que cumpla la institución escolar, está precisamente la de crear en sus educandos aquellos valores de adaptación social y familiar que le harán crecer, desarrollarse y madurar, multiplcando su atención al alumno y sobrecargándose de nuevas tareas, que se adicionan a las que ya tenían.
Si se concede razón a la afirmación de que el entorno educativo no sólo se circunscribe a la escuela, se podrá estar en posibilidad de concebir el debido mérito a los medios de comunicación masiva, como agentes de educación.
Tanto la educación formal o institucionalizada como la informal educan al hombre, la una con objetivos, métodos pedagógicos definidos y la otra sin una jerarquía normada en grados académicos y en donde el individuo asume su propia responsabilidad en el aprendizaje.
Al ser tan diversificada y amplia la educación informal que se trasmite a través de los medios de comunicación se dificulta su entendimiento y estudio, empero no por desconocerse su mediación debe ignorarse su valor educativo que rebasa con mucho a los sistemas escolarizados.

El reto es, que debe replantearse el papel de la escuela ante el entorno social y comunicativo y reconocer abiertamente que ese entorno forma parte esencial de su quehacer profesional en cuanto a que brinda saberes que son asimilados por los educandos.
Se deberá por tanto, aprovechar y utilizar cada vez más las nuevas tecnologías de comunicación como lo son la radio, la televisión y multimedia ya disponibles de manera innovadora y evitar hacer un uso meramente tradicional de estos instrumentos.

En la realidad educativa de hoy urge un cambio de mentalidad que imponga entre los educadores en particular y los interlocutores de la comunidad educativa en general (autoridades, padres de familia y alumnos) una visión amplia sobre las distintas alternativas que proporcionan los medios masivos de comunicación para el enriquecimiento y deiversificación del acervo cultural de nuestros alumnos .
Una educación "pluridimensional" deberá combinar necesariamente y de forma integral las múltiples oportunidades de aprendizaje que ofrece el entorno social del individuo, debe también centrar su esfuerzo en guiar el proceso formativo de las nuevas generaciones. Ante el desarrollo de los medios colectivos de comunicación, la alternativa de la educación como institución es la de una vez por todas tomar en sus manos las riendas de los ámbitos educativos sean o no escolarizados y enderezar su rumbo antes de que otras instancias distintas a las de docencia se anticipen.
Toda crisis lleva implícitas sus posibilidades de superación, es necesario repasar el estado actual de sistema educativo y reflexionar sobre la pertinencia de los enfoques teóricos recientes, y así poder crear un nuevo paradigma educativo.

Nuevos entornos didáctiicos

La introducción generalizada de las Nuevas Tecnologías de la información y la comunicación en todos los ámbitos de nuestras vidas está produciendo un cambio significativo en nuestra manera de trabajar, de relacionarnos y de aprender. Como señala Castells (1986):
“un nuevo espectro recorre el mundo: las Nuevas Tecnologías. A su conjuro ambivalente se concitan los temores y se alumbran las esperanzas de nuestras sociedades en crisis. Se debate su contenido específico y se desconocen en buena medida sus efectos precisos, pero nadie pone en duda su importancia histórica y el cambio cualitativo que introducen en nuestro modo de producir, de gestionar y de morir” (Castells, 1986 :13).

Las Nuevas Tecnologías se plantean así, como un hecho trascendente y apremiante. En primer lugar, porque derivan de una aceleración en los cambios y avances científico-técnicos y en segundo lugar, porque, paradójicamente, provocan cambios de todo tipo en las estructuras sociales, económicas, laborales e individuales. Esta situación trae aparejada la creación de nuevos entornos de comunicación, tanto humanos como artificiales no conocidos hasta la actualidad. Se establecen nuevas formas de integración de los usuarios con las máquinas, se modifican los clásicos roles de receptor y transmisor de información y el conocimiento contextualizado se construye en la interacción que el sujeto y la máquina establecen. Así, el acceso y tratamiento de la información sin barreras espacio-temporales y sin condicionamientos, trae aparejado el surgimiento de un nuevo concepto de mediación educativa que afecta al modelo de relación entre el individuo, la cultura y la enseñanza (Martínez Sánchez, 1996).

El rol de las Nuevas Tecnologías de la información en los procesos de cambio social y cultural cobra particular relevancia en el ámbito educativo. En este sentido, Edith Litwin (1995) sostiene que ciertas concepciones sobre las reformas de los sistemas educativos en distintos países, atribuyen a la incorporación de estos recursos un efecto determinante en la mejora de la calidad del proceso enseñanza-aprendizaje. Las tecnologías de la información se aplican al campo pedagógico con el objeto de racionalizar los procesos educativos, mejorar los resultados del sistema escolar y asegurar el acceso al mismo de grupos convencionalmente excluidos.
Sin embargo, para que las Nuevas Tecnologías de la información se apliquen como Nuevas Tecnologías de la educación es preciso como señala Vázquez Gómez (1987), que se cumplan ciertos requisitos básicos, tales como contar con una adecuada fundamentación en modelos antropológicos, culturales y educativos que favorezcan una intervención didáctica apropiada, además de una adecuada formación de los profesores y otros especialistas de la educación.

Las Nuevas Tecnologías y su incorporación al ámbito educativo promueven la creación de nuevos entornos didácticos que afectan de manera directa tanto a los actores del proceso de enseñanza-aprendizaje como al escenario donde se lleva a cabo el mismo. Este nuevo entorno, creado a partir de las Nuevas Tecnologías requiere, según Cabero Almenara (1996), un nuevo tipo de alumno; más preocupado por el proceso que por el producto, preparado para la toma de decisiones y elección de su ruta de aprendizaje. En definitiva, preparado para el autoaprendizaje, lo cual abre un desafío a nuestro sistema educativo, preocupado por la adquisición y memorización de información y la reproducción de la misma en función de patrones previamente establecidos.

Es por ello que las Nuevas Tecnologías aportan un nuevo reto al sistema educativo que consiste en pasar de un modelo unidireccional de formación, donde por lo general los saberes recaen en el profesor o en su sustituto el libro de texto, a modelos más abiertos y flexibles, donde la información situada en grandes bases de datos, tiende a ser compartida entre diversos alumnos. Frente a los modelos tradicionales de comunicación que se dan en nuestra cultura escolar, algunas de las tecnologías generan una nueva alternativa tendiente a modificar el aula como conjunto arquitectónico y cultural estable donde el alumno puede interactuar con otros compañeros y profesores que no tienen por qué estar situados en un mismo contexto espacial.
Esta nueva perspectiva espacio-temporal exige nuevos modelos de estructuras organizativas de las escuelas que determinen no sólo el tipo de información transmitida, valores y filosofía del hecho educativo, sino también cómo los materiales se integran en el proceso de enseñanza-aprendizaje, las funciones que se le atribuyen y los espacios que se le concede.

Para que los medios queden integrados en el trabajo cotidiano de las aulas, se requiere la participación activa de un elemento clave: el profesional de la educación. Es él quien, en cada situación de aprendizaje, con sus decisiones y su actuación, conseguirá que el medio quede integrado. Desde esta perspectiva es evidente que el papel que debe desempeñar el profesor ha de sufrir un cambio profundo con respecto al que ha ejercido de forma tradicional. El profesor pasará de ser el elemento predominante y exclusivo en la transmisión de conocimientos a convertirse en una pieza clave del proceso enseñanza-aprendizaje, como elemento mediador generador y organizador de situaciones las situaciones de aprendizaje.
El profesor constituye una pieza esencial de todo proceso de mejora cualitativa de la enseñanza, para lo cual su formación inicial en Nuevas Tecnologías resulta fundamental. De ahí que haya que plantearse seriamente el tema de la formación de docentes en el uso de las Nuevas Tecnologías desde planteamientos pedagógicos que garanticen la verdadera integración de estas herramientas en la realidad escolar.

Acerca de la asignatura

A continuación voy a exponer mis puntos de vista sobre la asignatura de NNTT aplicadas a la educación infantil, la cual considero que es muy importante, pues nos hace comprender que detrás de la incorporación de las tecnologías en las escuelas existe mucho más.

No nos planteamos los problemas que acontecen en nuestra sociedad y sobre todo en la educación hasta que no los estudiamos a fondo. No somos conscientes del papel que las nuevas tecnologías juegan actualmente y aquel que debemos considerar.
Pienso que es fundamental la labor de los profesores ante esta nueva realidad en la que estamos inmersos, pues como lo haremos nosotros en un futuro, ellos son los que se encargan de que todo el bombardeo de información que nos llega sea seleccionado y transmitido de la forma correcta para la construcción del conocimiento de los alumnos.

Me parece muy interesante el contenido de esta asignatura, así como la organización y estructuración que se ha seguido. Personalmente me ha hecho comprender otros puntos de vista distintos acerca de la función de la tecnología, cómo a partir de ella se pueden desarrollar muchas y muy diversas capacidades, tanto cognitivas como afectivas, cómo pueden cambiar los contextos educativos e impulsar una apertura cultural.

Condiciones para el uso educativo de las TIC

En cuanto al uso educativo de las TIC, parece claro que éstas abren nuevas posibilidades, pero a condición de que:

superemos las orientaciones tecnocrática (los medios por los medios) y míticas (la salvación por la vía de las nuevas tecnologías)

insertemos el uso de las TIC en una pedagogía diferente a la habitual, preocupada sólo por la transmisión pasiva y/o la destreza técnica, evitando usar las TIC sólo como medio novedoso o con finalidad en sí mismas

tengamos en cuenta la desigualdad social y territorial, que las TIC pueden aumentar (por ejemplo, si el acceso a Internet favorece el aprendizaje en un área, pero unas personas lo tienen en el hogar y otras no); el objetivo igualitario ha de ser fundamental y permanente, tanto en la forma de usar las TIC en la educación como en la pelea por su democratización social

no olvidemos las diferentes sensibilidades y formas de aprendizaje del alumnado (por ejemplo, diferentes formas de acercamiento y trabajo entre chicos y chicas, en algunos casos al menos)

utilicemos las TIC relacionando críticamente lo `real´ y lo `virtual´, de tal forma que se enriquezcan ambos contextos

no olvidemos que el uso de las TIC significa, en algunos sentidos al menos, un aumento de la `dependencia tecnológica´, lo que implica limitaciones prácticas, socioeconómicas y personales.

Las TIC en la Educación Infantil

El uso de las TIC, en los centros educativos se impone y sustituye a antiguos usos y recursos. El uso del ordenador y el software educativo como herramienta de investigación, manipulación y expresión tiene una cualidad muy motivadora y atractiva para el alumnado de los distintos niveles educativos.
El trabajo cotidiano con y en la informática permite al alumnado una intervención creativa y personal, mantener un ritmo propio de descubrimiento y aprendizaje, así como el acceso a la información más integral, permitiendo iniciar un proceso de universalización del uso y conocimiento de las TIC.
El profesor ha de adquirir un nuevo rol y nuevos conocimientos, desde conocer adecuadamente la red y sus posibilidades hasta como utilizarla en el aula y enseñar a sus alumnos sus beneficios y desventajas.
En la actualidad, los niños asumen con total normalidad la presencia de las tecnologías en la sociedad. Conviven con ellas y las adoptan sin dificultad para su uso cotidiano. En este sentido los docentes debemos propiciar una educación acorde con nuestro tiempo realizando nuevas propuestas didácticas e introduciendo las herramientas necesarias para este fin.
Es a la edad de tres años cuando la mayoría de niños tienen el primer contacto con un centro escolar, y a diferencia de épocas anteriores, en las cuales no se otorgaba gran importancia a esta etapa de la educación Infantil, en la actualidad se considera relevante, ya que sienta las bases de futuros aprendizajes, se adquieren hábitos de conducta y de convivencia, se suceden grandes cambios de crecimiento intelectual, adquieren gran capacidad de aprendizaje, etc.
Estas y otras características permiten considerar que la acción educativa que se lleve a cabo en este período será fundamental en su posterior proceso evolutivo. Esta acción educativa debe plantearse la utilización del ordenador como recurso para favorecer:
• La estimulación de la creatividad.
• La experimentación y manipulación.
• Respetar el ritmo de aprendizaje de los alumnos.
• El trabajo en grupo favoreciendo la socialización.
• La curiosidad y espíritu de investigación.

Internet para comunicarnos

Pienso que Internet no sólo es un conjunto de páginas web y correo electrónico, es principalmente un medio de comunicación que rompe barreras de distancia y de tiempo. Con las páginas web se puede tener información desde cualquier parte del mundo y el correo electrónico permite la comunicación de una persona con otra sin importar la distancia y sin estar conectadas al mismo tiempo. Además, en Internet existen grupos de discusión en los que una persona se puede comunicar con otras muchas personas e incluso compartir documentos de texto, fotografías, vídeos,… Se puede decir que uno de los elementos básicos de la enseñanza-aprendizaje es la comunicación.
El alumno se comunica con sus compañeros y a la vez con el profesor, pero también interacciona con el contenido del curso a través de los libros y las notas y se comunica con sus amigos cuando los consulta para aclarar alguna duda o para obtener alguna información. Estas necesidades de comunicación deben aprovecharse a través de Internet, sin querer esto decir que sustituya a los recursos tradicionales, ya que en general las nuevas tecnologías de la información y la comunicación son canales diferentes y recursos novedosos para la construcción del conocimiento.

Argumentos en pro y en contra de los medios de comunicación en la sociedad

Entre los beneficios más claros que los medios de comunicación aportan a la sociedad se encuentra el acceso a la cultura y la educación, los avances tecnológicos y los beneficios que comporta la era de la comunicación en que vivimos arrojan un balance y unas previsiones extraordinariamente positivas.
Sin embargo, algunos expertos han incidido en que debe existir una relación entre la información que se suministra y la capacidad de asimilación de la misma por parte de las personas. Por ello, es conveniente una adecuada educación en el uso de estos poderosos medios.
El saber cambia el mundo, y nuestro mundo está cambiando con la prontitud de los saberes nuevos. Por eso apenas atinamos a decir que nuestra época es distinta. Por ello la educación debe replantear sus objetivos, sus metas, sus pedagogías y sus didácticas si quiere cumplir con su misión en el siglo, brindar satisfactores a las necesidades del hombre.
La virtualidad del saber no supone un saber-menos, o un saber-peor. Tampoco supone un saber-de-segundogrado o de segunda categoría. Antes bien, corresponde a una transformación de los procesos mediante los que se aprende, constata (anota) y explica el mundo, procesos que están en sintonía y dependencia con nivel de desarrollo de los medios tecnológicos del actual momento histórico.
Por ello, cada vez es preciso diseñar nuevos escenarios y acciones educativas, es decir, proponer una política educativa específica para el entorno cibernético. Aunque el derecho a la educación universal sólo se ha logrado plenamente en algunos países, motivo por el cual hay que seguir desarrollando acciones de alfabetización y educación en el entorno real. Este exige diseñar nuevas acciones educativas.

Debemos proponernos capacitar a las personas para que puedan actuar competentemente en los diversos escenarios de este entorno. Por ello, además de aplicar las nuevas tecnologías a la educación, hay que diseñar ante todo nuevos escenarios educativos donde los estudiantes puedan aprender a moverse e intervenir en el nuevo espacio telemático.
Las redes educativas virtuales son las nuevas unidades básicas de dicho sistema educativo, que incluye el diseño y la construcción de nuevos escenarios educativos, la elaboración de instrumentos educativos electrónicos y la formación de educadores especializados en la enseñanza en el nuevo espacio social.
Las interrelaciones educativas en los entornos reales o naturales suelen ser presénciales, están basadas en la vecindad o proximidad entre los actores o interlocutores y requieren la coincidencia espacial y temporal de quienes intervienen en ellas.
En cambio, el espacio virtual, cuyo mejor exponente actual es la red Internet, no es presencial, sino representacional, no es proximal, sino distal, no es sincrónico, sino asincrónico, y no se basa en recintos espaciales con interior, frontera y exterior, sino que depende de redes electrónicas cuyos nodos de interacción pueden estar diseminados en distintos lugares.
En el nuevo milenio, las redes telemáticas son la expresión más desarrollada del entorno virtual debido a su carácter multimedia, muy importante a efectos educativos, y al grado de interactividad.
Han surgido nuevas tecnologías de memorización, archivo y documentación, y la realidad virtual abre nuevas posibilidades para el desarrollo de procesos perceptivos y sensoriales.
A través de las redes electrónicas es posible teletrabajar, entretenerse, investigar y hacer arte, entre otras muchas cosas. El entorno virtual es un nuevo espacio social porque actividades sociales pueden desarrollarse en redes, no sólo en los hogares, instituciones o empresas.
Al apoyar una política educativa específica para la aulística virtual no se pretende que vaya a sustituir la que ya se lleva a cabo en la sociedad actual. Las Universidades y escuelas seguirán existiendo.
Lo que podría ocurrir es que a los centros académicos se les superpongan redes educativas digitales a través de las cuales se desarrollarían procesos educativos del entorno virtual, complementarios a los entornos reales.
El derecho a la educación universal tiene que ampliarse, porque los espacios sociales se han ampliado. Lo cierto es que el entorno digital emergente exige diseñar nuevas acciones educativas, complementarias a las ya existentes.
Los cambios ya se vislumbran y llegarán otros que ni siquiera nos imaginamos. Tenemos que prepararnos para ese nuevo entorno lleno de oportunidades, pero también de incertidumbres. La tecnología y las telecomunicaciones en todas sus formas cambiarán la forma de vivir, de trabajar, de producir, de comunicarnos, de comprar, de vender. Todo el entorno será bien distinto. El gran imperativo será él prepararnos y aprender a vivir en ese nuevo entorno. Ante toda esta dinámica, el sistema educativo tiene un reto muy importante. Debe cuestionarse a sí mismo, repensar sus principios y objetivos, reinventar sus metodologías docentes y sus sistemas organizacionales. Tiene que replantear el concepto de la relación alumno - profesor y el proceso mismo del aprendizaje, los contenidos curriculares, además, revisar críticamente los modelos mentales que han inspirado el desarrollo de los sistemas educativos.
Por lo anterior, la necesidad de repetir una y otra vez, hasta la saciedad, algunas de las ideas
innovadoras sobre las que se ha logrado un cierto consenso a lo largo de los años, aunque con muy escasos resultados aún en el sistema educativo, desde la educación infantil hasta la educación universitaria.
Así, por ejemplo: la autonomía de los centros educativos, la calidad en la enseñanza de todos los aspectos, la interdisciplinariedad especialmente en la educación avanzada, la utilización plena y apropiada de las nuevas tecnologías en el aprendizaje, la formación profesional después de cada uno de los niveles educativos como complemento de una sólida educación general que forme para la vida, o la educación para "aprender a ser, a hacer, a vivir y a convivir", son todas ellas parte de ese largo etcétera de numerosos intentos renovadores, cargados de frecuentes frustraciones para cuantos nos hemos dedicado a estos menesteres en nuestra vida profesional, en particular durante las últimas tres décadas.
De ahí esa cada vez más extendida inquietud en busca de un nuevo paradigma educativo en vísperas del siglo. Ese profundo replanteamiento no puede ser acometido por el sistema educativo en su conjunto ni tampoco por niveles o modalidades no reglamentadas. La transformación profunda tiene que producirse esta vez de abajo hacia arriba, desde una reconversión total de cada uno de los centros educativos; desde un cambio de actitudes y de
planteamientos por parte de educadores y desde el empeño responsable de cada uno de los dicentes o alumnos, es decir, de quienes son los verdaderos "clientes" del proceso de aprendizaje, de acuerdo con el lenguaje y la mentalidad imperantes inspirados en los principios de la economía libre o social de mercado.
La sociedad del siglo seguramente reafirmará que aprender es la más importante fuente de riqueza y bienestar, de capacidad de competir y de cooperar en paz. En consecuencia, cada institución educativa tiene que empezar por aceptar la necesidad de transformarse en una organización competitiva para facilitar el aprendizaje personal y colectivo ante el siglo.
El mayor esfuerzo debe dedicarse hoy día, por tanto, al diseño de instituciones realmente capaces y deseosas de evolucionar para adaptar sus medios a las nuevas necesidades sociales e individuales con vista al futuro, desde la doble exigencia de establecer unas dimensiones adecuadas o críticas, así como un ámbito suficientemente polivalente para asegurar una oferta integral.
Tales instituciones, si persiguen con empeño una calidad total, merecen la máxima autonomía y el mayor apoyo público y privado posible, aunque siempre dentro de un marco normativo común que asegure la máxima armonía y la mayor eficacia.

Antes de la incorporación de las NNTT al aula de infantil

Antes que nada, es importante tener en cuenta una serie de consideraciones previas a la incorporación de las nuevas tecnologías en el aula de infantil. Por eso pienso que es conveniente al menos citarlas.
El ordenador forma parte de la vida de la escuela, siendo un recurso más dentro del proceso de enseñanza aprendizaje, y por tanto el trabajo con las nuevas tecnologías también está impregnado de todos aquellos principios que definen y caracterizan dicha metodología constructivista. Por tanto es fundamental:

Captar y partir de los intereses de los niños, ya que la necesidad surge cuando deseamos algo, cuando nos interesa mucho y por tanto hay una motivación interna, pudiendo a partir de ahí, realizar un aprendizaje, ameno, y divertido. (intentamos siempre que es posible relacionar el trabajo en el ordenador, con los temas que en ese momento se están trabajando en clase, en los pequeños proyectos, o si nos vamos a la granja, navidad etc.,). Los niños van aprender porque de verdad quieren hacerlo.

El niño es el protagonista de su propio aprendizaje, es quien investiga, solo, con sus compañeros, con su familia, con su profesor/a, aporta ideas, descubrimientos, siendo cada vez más autónomo. y desarrollando más estrategias en la resolución de conflictos y en la toma de decisiones. Todas las aportaciones de los niños/as, son fundamentales. (procuraremos que las actividades y los programas que realicemos con los niños/as, sean abiertos, de forma que no penalicen, potenciando la creatividad, la experimentación, que no sean tutoriales, ni cerrados etc.)

No podemos hablar de fracaso, solo podemos hablar de errores que nos ayudan a crecer, y a no dejarnos vencer pronto por las dificultades. Cada vez que solucionamos un problema, estamos generando estructuras cognitivas nuevas, que además nos ayudarán a resolver nuevos conflictos y a desarrollar nuevas estrategias de planificación ante las dificultades. Trabajando con el ordenador, el niño/a, investiga, planifica, resuelve conflictos, reconduciendo el proceso y ajustándolo constantemente. (si algo no sale bien, saben que no importa, que se puede volver a reconducir, deshacer, modificar, etc.)

El trabajo con el ordenador también nos ayuda a estructurar, relacionar, y fijar, de forma rápida los contenidos a aprender, ya que es muy motivador para los niños/as.
El niño debe descubrir el contenido, organizarlo, elegir y construir, por tanto no debemos ofrecerles actividades que solo le permitan acertar o fallar, sino actividades abiertas, flexibles, que permitan equivocarse y volver a reconstruir la acción de diferente manera, potenciando el pensamiento divergente.

Es importante tener en cuenta la colaboración y aportación de las familias en el proceso educativo, siendo fundamental su apoyo e implicación para poder llevar a cabo el proyecto. Las familias nos aportan ideas, programas, ordenadores, nos ayudan a comenzar con los más pequeños, nos ayudan a buscar información, a solucionar problemas que se nos presentan etc. (Sin ellas esta experiencia no hubiera sido posible, ya que comenzamos sin ningún medio, y después de diez años, ha sido este curso 2005-6 cuando hemos recibido por primera vez una dotación de material informático para trabajar en las aulas).
Es fundamental también considerar que con el ordenador podemos realizar un trabajo cooperativo, lejos del mito de que "se aislan", pueden compartir, ayudarse, escucharse, enseñarse unos a otros, aprendiendo a considerar las opiniones de los demás.

La enseñanza y el aprendizaje han de apuntar hacia la "autonomía" como finalidad de la educación y del desarrollo. Los niños/as comienzan en nuestra escuela a utilizar las nuevas tecnologías en la clase de 3-4 años, y después de 10 años de experiencia, podemos decir que cuando acaban en 5-6, tienen un grado de autonomía considerable, y llegan a utilizarlo como un recurso más de la escuela.